Durante su frustrado viaje alrededor del mundo, en 1521, Hernando de Magallanes decidió llamar "Tierra de los Fuegos" a la costa del estrecho situado en el extremo sur del continente americano. De esta manera puso en relieve uno de los hábitos mas comunes en los indígenas de la región: el uso del fuego para atemperar los rigores del clima
La distancia, 3.178 kms. desde Buenos Aires, hizo de ese territorio, La Isla Grande, un remoto lugar donde hasta comienzos del siglo pasado solo merodeaban aventureros de todos los mares para llevarse el rendidor producto de la caza de ballenas, lobos marinos y otras especies de la rica fauna austral.
Los orígenes de la ciudad más austral del mundo, Ushuaia, se remontan al año 1884, cuando es inaugurada una pequeña estación naval. A comienzos del siglo XX, fue inaugurada la tristemente celebre cárcel de Reincidentes, la cual tuvo dependencias para 450 penados que debían trabajar en los bosques cercanos y en la industria maderera instalada dentro el penal.
Ushuaia debe su nombre a los indios yaghanes o yámanas, para quienes era "la bahía que penetra hacia el oeste". La topografía de la Isla Grande, compartida con Chile, esta dominada por un relieve montañoso que pertenece a las últimas elevaciones de la cordillera de Los Andes. Si bien no posee ríos navegables, hay numerosos lagos y lagunas de gran belleza paisajista
Ushuaia es la ciudad más austral del mundo y ofrece un paisaje único en la Argentina ya que confluyen en ella montañas, mar, glaciares, y bosques.
La caprichosa topografía ha generado una ciudad sumamente pintoresca que combina colores y desniveles acompañando la silueta de los Andes que se recorta contra el firmamento. Ushuaia, no es sólo una pequeña ciudad en el extremo del mundo, es la naturaleza y la aventura en su máxima expresión.
El clima en Ushuaia no es tan riguroso como se cree, ya que las montañas y el mar lo suavizan. Es muy cambiante, y puede hacerlo de un día para otro, e incluso durante una misma jornada, por lo cual se recomienda siempre contar con la posibilidad de agregarse o quitarse abrigo. Por su ubicación cercana al polo sur, en verano hay aproximadamente dieciocho horas de luz, mientras que en invierno solo siete u ocho horas.
En invierno el paisaje nevado cambia su fisonomía, y los días en general son claros y brillantes. Existen varios centros invernales para la práctica del esquí de fondo, y en el de Cerro Castor se puede practicar esquí alpino.
El verano permite realizar actividades de turismo aventura como trekking, cabalgatas, mountain bike, pesca deportiva y los paseos más espectaculares por el Canal Beagle, e inclusive la Antártida Argentina.
En esta estación del año, arriban muchos cruceros al puerto de Ushuaia trayendo numerosos grupos de turistas deseosos de conocer todas estas atracciones.
La ciudad cuenta con una muy buena infraestructura hotelera y gastronómica, en donde se puede degustar la tradicional centolla fueguina, la merluza negra, el abadejo y el besugo, exquisitos mariscos, como así también el cordero patagónico a la cruz.
Un paseo por el Parque Nacional, es la mejor introducción a esta tierra mítica.
Creado en 1960, constituye el área natural protegida más austral de la República Argentina, abarcando una superficie de 63.000 hectáreas. Se llega al mismo por la RN 3, hacia el oeste de la ciudad de Ushuaia.
Integrante del sistema de áreas naturales protegidas andino-patagónicas, limita en su porción occidental con Chile. Es el único parque del país que cuenta con costas marinas ya que su límite meridional esta bañado por el Canal Beagle.
De topografía montañosa, presenta un típico paisaje glaciario, donde alternan profundos valles ocupados por ríos y lagos, y cordones montañosos orientados de noroeste a sudeste, dando lugar a paisajes muy variados y hermosos. El sector costero presenta las Bahías Lapataia y Ensenada, donde se intercalan barrancos y pequeñas playas que constituyen el ambiente ideal para la avifauna costera.
En el área predominan dos tipos de bosque: el de lenga, y el de guindo, que se desarrolla en las áreas más húmedas y sobre la costa del Canal Beagle. El sotobosque es abierto con abundantes musgos y helechos.
Entre los bosques se extienden extensos turbales, espacios anegados donde se desarrollan casi exclusivamente musgos del género Sphagnum.
En cuanto a la vegetación arbórea está representada por seis especies: canelo, leñador, notro, lenga, ñire y guindo. En cuanto a las flores, que se incrementan en el verano, encontramos: violetas amarillas; orquídeas blancas, verdes y amarillas; siemprevivas; margaritas blancas y amarillas; y otras.
La avifauna es abundante y fácil de observar. Al ser el único parque nacional que posee costa marina (sobre el Océano Atlántico) ofrece la exclusividad de avistar aves tales como albatros, el petrel, y otros; como así también algunos mamíferos marinos. En los ambientes costeros, pueden encontrarse ostreros del sur y cauquenes blancos; también encontramos el albatros de ceja negra, de más de dos metros de envergadura, el pato vapor y el petrel zambullidor. Otras aves características del Parque Nacional son el macá grande o huala, que habita en las bahías tranquilas para nidificar, los cauquenes común y de cabeza gris, el carpintero negro patagónico y el rayadito.
Entre la fauna ictícola de agua dulce encontramos el puyén y la peladilla. Existen salmónidos exóticos, como las truchas arco iris y marrón, aptas para la pesca deportiva.
En el mar figuran el róbalo, el abadejo, la merluza de cola y las sardinas.
Entre los mamíferos se encuentra el guanaco, el zorro colorado, y el conejo.
Las especies introducidas son el conejo, la rata almizclera y el castor canadiense, este último causa considerable impacto ambiental debido a que tala árboles para construir sus diques, los cuales a su vez provocan inundaciones en ciertos sectores del bosque, causando la muerte de muchos árboles por anegamiento.
Entre las rocas del mar abundan mejillones, cholgas y caracoles. A lo largo de los senderos señalizados pueden apreciarse las especies más representativas de la flora y la fauna. Así también diversos "concheros" (círculos que demarcan acumulaciones de moluscos), ubicados en la Bahía Lapataia, que demuestran la antigua presencia de los grupos canoeros mariscadores, históricamente conocidos con el nombre de yámanas. Estudios realizados en la Isla del Salmón determinaron una antigüedad de 1700 años, es decir 250 años DC (Después de Cristo) en una de las ocupaciones.
Además de excursiones organizadas, se pueden llevar a cabo dentro de este maravilloso Parque Nacional actividades tales como caminatas, campamentismo, canotaje, cicloturismo, pesca deportiva, avistaje de aves y deportes náuticos en embarcaciones sin motor, mientras que durante el invierno la zona es ideal para la práctica del esquí de fondo.
Es indispensable conocer la región más austral del planeta, fuente de inspiración y desafío, de mitos y leyendas que perduran aún para aquellos que jamás pisaron estas tierras o navegaron los mares al Sur del Sur.